Las guerras existen por esto

Las guerras existen por esto

Por dinero, eso ya estaba claro. No existe ningún problema en el mundo que no se pueda arreglar con dinero ¿Entonces porqué matar o morir en vez de arreglarlo con dinero?

En nuestra evolución hemos pasado de comer carne cruda a crear fuego con piedras y palos, a cubrir nuestra ropa con las pieles de otros y ahora creemos que la abundancia, la eficiencia y la sostenibilidad son los pilares del bienestar y en realidad son todo lo contrario.

Si existiese un método para obtener petróleo de forma barata, sostenible y abundante, el combustible sería mucho más barato, ese motor de la economía se vendría abajo, que nos han hecho creer que es beneficioso para muchas familias. Es en realidad la escasez, la necesidad y la desesperación lo que genera la riqueza de unos. Por tanto sostenibilidad y abundancia nunca podrán concurrir porque simplemente va en contra de la misma naturaleza de la estructura. Por ello, es imposible tener un mundo sin pobreza, sin un país que no pueda emerger porque ya hay otro explotando sus recursos, o sin guerras, sin un país que quiera quitarle a otro sus recursos para enriquecerse bajo el pretexto cualquiera que fuere.

¿Es ésta nuestra naturaleza humana? Desde que basamos nuestra sociedad en el trueque y los sistemas monetarios que producen escasez, sí. Creamos cárceles porque hemos creado una sociedad basada en la escasez, que crea un comportamiento socialmente ofensivo. No seríamos destructivos si no tuviéramos la necesidad de serlo.

Uno de tantos estudios psicológicos que tanto me gustan para intentar entender porqué somos lo que somos y a dónde vamos, juntan a dos niños de los que uno tiene 2 golosinas y el otro ninguno. Todos los niños comparten las gominolas aunque no conozcan de nada al otro niño. Ésa (coherente uso de los recursos e igualdad de derechos), que es la verdadera esencia de nuestra inteligencia que nos ha hecho evolucionar hasta lo que somos, debería ser la parte fundamental de nuestro programa de crecimiento, no el egoísmo confundido con patriotismo. A mí me gustaría saber en qué momento de la infancia la ingenuidad se convierte en desconfianza.